7 de septiembre de 2024

Homenaje 2024 - La Mata

 

Pilar, Mari Tere, Inés y Plácido, los homenajeados este año

HOMENAJE 2024 

Una vez más y ya son muchos los años que nos reunimos el día de la fiesta del pueblo para presentar sentimientos de gozo y gratitud por los ochenta años de vida. Aquí en La Mata nacieron en 1944 una niña: Pilar Fernández García y dos niños: Plácido Fernández García y Lisardo Cuesta Bayón fallecido hace diecisiete años. En esta ocasión también celebramos el nacimiento de dos cónyuges de matenses: Elia Inés Díez Álvarez y María Teresa Valladares Bayón.


Plácido nació el día quince de enero. Junto a sus padres: Román y María Asunción y sus hermanos: Marisa y Mariasun, formaron una familia de labradores en la plaza del Campillín, a la entrada del pueblo.

Conoció sus primeras letras, números y demás aprendizajes en la escuela y las primeras ayudas en el trabajo familiar hasta los diez años en el que fue al aspirantado de los operarios diocesanos en Salamanca. A los veintitrés años fue ordenado sacerdote y cantó su primera misa en el pueblo el 22 de septiembre de 1968, manteniendo la tradición de ser llevado a hombros por lo mozos bajo palio de ramas de arboles hasta la iglesia.

Plácido como sacerdote operario diocesano dedicó su vida a la formación de jóvenes, fueran seminaristas o no. Así recorrió muchos centros en España y en Sudamérica como Argentina, México o Perú. Pero ha sido el seminario de Zaragoza donde ha estado más tiempo y donde ha desarrollado su servicio pastoral y educativo. También los vecinos del pueblo le han conocido durante los veranos como fiel depositario y trasmisor de sus esencias.

Con el vecino y sacerdote Fernando Sierra Álvarez fundó el boletín de “La Mata de Curueño, un pueblo que nos une”. Con su carácter tímido y exigente hasta la puntualidad ha sido un excelente alpinista por las cumbres de los Pirineos, animando también a recorrer las rutas de las dos lomas del pueblo.

A nuestro vecino Plácido se le debe recordar como un trabajador incansable y exigente promoviendo la formación de muchas personas que han recibido la entrega de sus valores humanos


Inés nació el 22 de enero en la localidad próxima de Ranedo de Curueño y fue la sexta de los ocho hijos de la familia formada por Eloy y Anastasia, familia de labradores feliz, pero con muchas necesidades.

A los 12 años la maestra del pueblo viendo que era una niña responsable y trabajadora convenció a sus padres para que fuera a estudiar Bachillerato a las Teresianas de Leon. Tanto estos estudios como los de magisterio los pudo realizar gracias a las becas ya que su familia era humilde y no se podía permitir estos gastos. Todos los veranos volvía al pueblo para mantener contacto directo con la familia y ayudar en las tareas del hogar y del campo. Una vez terminados los estudios la destinaron a Barcelona. Allí fue muy valorada ya que la enseñanza era muy apreciada y había mucha necesidad de maestros.

En agosto de 1970 se casó con Ángel Fernández de La Mata de Curueño, trasladándose a vivir a Alcalá de Henares. En octubre de ese mismo año comenzó a ejercer de maestra en el colegio de las Escolapias de la misma localidad. Los primeros años no fueron fáciles porque había hasta cuarenta y dos niños de infantil y primaria en cada aula: así desarrolló su vocación de maestra durante treinta y nueve años, compaginando los últimos quince con la jefatura de estudios de esos niveles educativos.

En Alcalá también nacieron y se criaron sus hijos Raquel y Gonzalo los cuales formaron sus propias familias, que le han dado cuatro nietos: Adam, Noa, Eric y Gael. Ya jubilada ha colaborado durante mas de diez años en Caritas Parroquial ayudando a repartir ropa y alimentos a inmigrantes y necesitados.

Para Inés su vida entre Alcalá y La Mata discurre con la satisfacción de haber educado eficazmente y con mucho cariño a muchas generaciones de niños que pasaron por sus aulas.


Mari Tere, nacida el 1 de junio en Devesa de Curueño, es hija de Miguel Llamazares y de Ester Bayón, como la mayor de cuatro hermanos. Cursó los estudios de primaria en la escuela de Barrio de Nuestra Señora.

A los catorce años se mudó a San Sebastián con su tía Palmira, para trabajar en una pastelería situada en el puerto y así ayudar económicamente. A su vez, ya estaba de novia con Ruperto Rodríguez, de La Mata, hijo de Ruperto y Nieves. Más tarde fue requerida por su padre Miguel, para trabajar en la centralita telefónica que pusieron en la localidad de Barrio de Nuestra Señora. El 4 de enero de 1966 contrajo matrimonio con Ruperto y al año siguiente se trasladaron a vivir a La Cabrera, localidad de la provincia de Madrid, con su primogénito José Miguel. Allí establecieron su morada y su familia al tener tres hijos más: Maite, Coral y Noelia.

Mari Tere trabajó duramente en el negocio familiar de muebles, asistiendo a clases particulares mientras atendía y cuidaba a su familia. Siempre que puede pasa largas temporadas en La Mata, pueblo que siente como suyo propio y en el que ha sido siempre muy bien recibida y querida más aún desde el año dos mil, cuando con Ruperto compraron casa en la plaza, recinto donde se celebra anualmente durante las fiestas el encuentro de vecinos y allegados, como Corral de las Sopejas. Sus cuatro nietas Ester, Raquel, Ruth y Lucia saben bien de los desvelos de la abuela para con ellas como con todo el mundo.


Pilar nació el 30 de noviembre en la familia formada por Isidora y Eliseo, labradores en La Mata de Curueño, siendo la sexta de los nueve hijos. Como circunstancia especial hay que reseñar que fue bautizada al nacer con agua bendita en un pie, por el bautismo de socorro  ante el peligro de su fallecimiento, así lo certificó el párroco Don Teodoro en el libro de Bautismo.

A los dos años la llevaron a La Vecilla con sus tíos María Andrea y Arsenio, medico, donde creció, fue muy pronto a la escuela y al internado de las Teresianas en León, para hacer el bachillerato. Luego estudió la carrera de Filosofía en la Universidad de Salamanca, ciudad donde ejerció sus primeros cursos de enseñanza como profesora. Al enviudar su tía María Andrea, Pilar vino a Leon donde se casó el 16 de agosto de 1971 en la Basílica de San Isidoro con Miguel Fuertes formando su propia familia con sus tres hijos Miguel, Leticia y Pablo, y los cinco nietos: Leo, Noe, Vera, Iker y Carla, con la cercanía de Mari Fe.

Pilar dedicó su vida profesional como profesora de filosofía en varios institutos de enseñanza de Leon. Siempre ha sido muy querida por alumnos y padres en los treinta y ocho años de docencia donde destacó su actitud ejemplar para la tutoría y la comprensión en el desarrollo integral de las personas. Cuantos han estado a su lado han participado de su empeño en lograr una convivencia digna, respetuosa y sensata.

Al jubilarse junto a su marido han vivido más de quince años en la casa familiar construida en 1911 por los abuelos Plácido y María Antonia en el barrio de arriba, en la calle al inicio de la Rodera, disfrutando de la vida tranquila del pueblo, como se dice, y colaborando intensamente en las diversas actividades que se han promovido.

 

Plácido, Elia Inés, Mari Tere y Pilar compartimos con vosotros la satisfacción de vuestras largas vidas salud y bienestar para todos los presentes.




Pregón de fiestas 2024 - La Mata

En 1933, en Buenos Aires, Federico García Lorca y Pablo Neruda dieron un discurso al alimón destacando la figura de Rubén Darío.
Salvando las distancias, este año Roxana Fernández, Cristina Rodríguez, Carmen Tarodo y Raquel Santiago dieron el pregón de fiestas de La Mata de Curueño al alimón de cuatro voces. 

PREGÓN 2024. LA MATA DE CURUEÑO

Roxana: ¡Qué rica la comida vecinal de hoy!

Cristina: ¡Sí! tenemos al mejor equipo de cocina del mundo, y aún quedan las sopas y limonada.

Roxana: ¿Y quién dará el pregón este año?

Cristina: Se rumorea que la nieta de Pedro y la de la casa verde.

Carmen: No, no. Si a mí me han dicho que lo dais la nieta de Adolfo y la hija de Miros.

Roxana: ¿Nosotras? Pero si aún somos demasiado jóvenes.

Raquel: Eso dilo por ti.

Carmen: ¿Y si lo hacemos entre las 4?

Interacción del público.

Cristina: Podemos hacerlo, ¡vamos equipo! Es un honor inaugurar las fiestas de nuestro pueblo.

Roxana: ¡Qué ilusión! Vamos arriba.

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¡Buenas noches, hijas e hijos de La Mata!

Qué alegría volvernos a reunir. Nos hace una ilusión inmensa estar en el corral de las Sopejas otro año más. Volvernos a encontrar y, sobre todo, celebrar rodeadas de tanta gente que queremos una de las noches más especiales del año.

No os vamos a mentir, ha sido un auténtico reto para nosotras escribir este pregón entre las cuatro. Cada una con sus vivencias, sus raíces matenses o no, su forma de expresión y también una pequeña diferencia de edad. Pero por encima de todo ello, está nuestra amistad, ya que como ha proclamado tantos años nuestro boletín, La Mata es un pueblo que nos une. Basta con mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de la suerte que tenemos de juntarnos con nuestra familia matense y ver cómo sigue creciendo año tras año, siempre teniendo presentes a quienes ya no están. Y es que La Mata nos une con nuestro ayer, hoy y mañana. Esta noche queremos hacer un pequeño viaje a través del tiempo, visitando el pasado, tomando conciencia del presente, y proyectando lo que esperamos sea el futuro de este pueblo al que tanto queremos.

Haciendo memoria, los que pasamos nuestros primeros veranos aquí aseguramos que entre Santa Colomba y Pardesivil, debía de haber una brecha en el espacio-tiempo.

Cómo si no íbamos a poder construir nuevos mundos, en forma de base o de chamizo donde establecer nuestras normas y ser totalmente nosotros.  

Cómo íbamos a pasar tantas horas jugando en el teleclub, o haciendo expediciones por pinares, por castillos ya invisibles o por las cuevonas del río y aun así sacar tiempo para aprender bailes en el patio de María Jesús.

Cómo íbamos a hacer todos los trayectos en bicicleta, ya fuera un paseo a Sopeña o la plaza de al lado; o jugar a escondernos y buscarnos todas las noches, pero solo hasta que bajaba la luz. 

¿Cómo podía ocurrir tantísimo en tan solo unas semanas?

En realidad, da igual si pasaste tus primeros veranos aquí o no, basta con pasar un día en este pueblín para involucrarte en un juego, en un paseo al río o en una partida de cartas. Y es que a veces sin saberlo, recorriendo estos caminos que guardan los pasos del ayer, revivimos las pisadas de quienes nos precedieron.

Todos tenemos un familiar o un vecino del que hemos tenido la suerte de aprender los valores y costumbres de nuestra tierra, esos que ahora tratamos de mantener. Por ejemplo, recordamos ver a Sofía con las pastas preparadas y un café cada vez que alguien la venía a ver. Aquí es difícil encontrar una casa que no esté abierta para recibir y acoger a cualquiera en nuestro pueblín. Así hizo la tía Ángeles conmigo, la más pequeña de todos sus sobrinos, cuando con 6 años mi querido padre decidió traerme a “pasar el día” en La Mata para aprender a andar en bici… y ya nunca quise irme.

Tanto si tuvimos la suerte de conocer a nuestros mayores, como si no hemos podido disfrutar o crear recuerdos con esas personas, siempre hay un vecino o amigo que te acerca a ellas a través de anécdotas, historias o vivencias que conforman la memoria colectiva, dando paso a la historia de La Mata. Para mí, aun sin tener recuerdos de mi abuela, he crecido sintiéndola cerca gracias a los que me habéis contado cómo la tía Nieves os ha curado algún hueso roto, ha ayudado en el nacimiento de algún familiar e incluso, ese cariño reflejado a día de hoy con la receta de su ungüento.

Dicen que “nadie muere del todo, mientras haya alguien que lo recuerde” y, si es así, La Mata debe contener muchas vidas. Las paredes de nuestras casas narran las historias de nuestros antepasados, y aunque no puedan contener todo lo que fueron, nos acercan a ellos. Por eso venir a La Mata es una manera de honrarles y conocerles.

Ese ayer de nuestras familias, se hace presente hoy en cada uno de nosotros y en nuestras costumbres, que nos llevan a estar aquí reunidos bajo nuestro cielo estrellado favorito, en este corral de las sopas. Gracias tío Ruper y tía Mari Tere, igual que a todos los que antes habéis cedido vuestro hogar, para que esta bonita tradición siga viva.

Esta semana de fiestas, el inmenso número de actividades te incita e impulsa a estar en la calle, a estar alegre, a estar con los tuyos. En definitiva, a estar. En realidad, hay pocos lugares en los que “vivir y sentir el presente” sea tan sencillo como en La Mata.

Ahora que estamos rodeados de tanta gente conocida, nos faltan horas para ponernos al día, para contarnos cómo nos va la vida. Pero cuando en nuestras calles no reina el bullicio festivo, La Mata da voz a lo que el ruido de nuestra vida cotidiana había mantenido callado. Porque, a veces, las preguntas que habitan en cada uno, las responde el río, o el silencio de un pinar cuando sales a por níscalos, o la vista de Peña Valdorria desde Moncabrón, o el libro que lees junto a la lumbre en los días fríos. La Mata nos ofrece el enorme regalo que es el tiempo dedicado a lo que nos gusta. No es de extrañar que nuestras casas sean a la vez talleres, en los que disfrutamos tanto del proceso como del resultado, ni que en las huertas comiencen a crecer los frutos de esta temporada, que son prueba fehaciente del cariño y del cuidado que, durante meses les han concedido sus hortelanos.

Todo esto sucede tras bajar la cuesta de entrada a nuestro pueblo, cuando dejamos un poco de lado esta sociedad que nos impone un ritmo vertiginoso y nos empuja a la individualidad. La Mata es una pequeña aldea rebelde, poblada por irreductibles matenses que resisten todavía y siempre cocinando la vida a fuego lento y fomentando un sentimiento de comunidad. Aquí los calabacines no vienen del supermercado, sino que viajan en carretilla hasta alguna puerta que siempre tiene las llaves puestas por fuera, ya que todos nos vemos como una gran familia, un gran equipo orgulloso de serlo. Este año, incluso lo hemos reivindicado en las calles de León haciendo desfilar nuestro pendón por San Froilán, iniciando lo que esperamos sea una nueva tradición. Y así ha surgido también esta misma semana la nueva Asociación Cultural de La Mata, a través de la cual esperamos dar cabida a todas las ideas del imaginario colectivo para fomentar la unión en nuestro pueblo. 

Este vínculo tan fuerte que hemos ido cultivando año tras año, ha florecido en amistades indispensables que a día de hoy traspasan las fronteras del pueblo, y nos hace buscar cualquier excusa para vernos, encontrarnos y disfrutarnos todo el año.  Lo curioso es que, aquí donde nos veis, nosotras 4 que parecemos inseparables, en realidad pertenecemos a 3 generaciones diferentes. Como en ocasiones ocurre en La Mata, las que antes eran las “mayores” o “mayores-mayores” para unas o las “pequeñas” para otras, acaban convergiendo en una misma sudadera. Nosotras siempre seremos “Butanoland” y “La Mata University”, pero ahora también somos “Friends de La Mata”.

Esta es la esencia de nuestro pueblo, que tiene el don de unir, independientemente de la edad, origen o lugar donde vivamos. Todos tenemos marcada esta fecha en el calendario, convirtiéndose en la convocatoria perfecta donde se suceden los reencuentros con amigos y también familiares. Porque muchas veces la vida nos lleva lejos de los nuestros, y así lo refleja la historia matense, donde fueron y son muchos los que han tenido que emigrar. Quizás es por eso que cuando llegan las fiestas y pensamos en los reencuentros y comidas familiares, se nos dibuja una sonrisa en la cara.

Somos conscientes de que la mayor parte de nuestras vivencias se centran en verano, pero cuando aparecen los quitameriendas, La Mata sigue latiendo gracias a nuestros vecinos que viven aquí durante el año. Esas personas que nos inspiran y nos hacen pensar “ojalá poder estar más tiempo y llamar a La Mata hogar”.

Aunque nos dé un poco de vértigo, al igual que dar este pregón, nos imaginamos haciéndonos mayores aquí, asistiendo al homenaje de los 80 con nuestros amigos, volviendo año tras año con nuestras familias, sentándonos en el mismo banco de siempre, con la misma gente, dando paseos nocturnos hablando sobre todo y nada, compartiendo momentos en nuestro micro mundo.

Terminado nuestro viaje, no podemos olvidarnos de para qué estamos hoy. Estamos aquí para recordaros que sólo nos quedan dos días de fiesta y tenemos que exprimirlos al máximo. Vamos a mirarnos, sonreírnos y disfrutar de nuestra semana grande, sigamos creando recuerdos, y por supuesto anécdotas. 

Para nosotras, la vida es eso que pasa entre Corral de las Sopejas y Corral de las Sopejas. Y por eso siempre proclamamos: ¡Ojalá nunca nos falte agosto en La Mata! 

No hay mejor manera de finalizar que aprovechar un ya popular verso matense para cantar todos juntos:

🎶Es fenomenal, es fenomenal, vernos todos juntos otro año en el corral. 🎶

🎶Es fenomenal, es fenomenal, vernos todos juntos otro año en el corral. 🎶

¡VIVA LA MATA DE CURUEÑO!

 

24 de agosto de 2024

In memoriam. Pedro

 

In memoriam. Pedro García Castro, hermano de Antonio, Bernarda y Gaspar. DEP.

22 de agosto de 2024

Nuevos tiempos, nueva asociación

 Esta semana se celebró una reunión extraordinaria de la asociación cultural "La Mata de Curueño, un pueblo que nos une" que durante cuarenta años publicó la revista trimestral "La Mata de Curueño, un pueblo que nos une", aunque los últimos años ya no se editó. Se acordó la disolución de dicha asociación al considerar que había cumplido su ciclo, con la publicación de un numero de agradecimiento y despedida y el reparto del dinero que había de remanente entre instituciones religiosas y culturales.

Asistentes a la última reunión de la asociación "La Mata de Curueño, un pueblo que nos une" 

Soci@s fundador@s de la nueva asociación 

      Al día siguiente treinta personas se reunieron para crear el germen de una nueva asociación, la Asociación cultural, social, deportiva y medioambiental "Los Cantarales", de La Mata de Curueño.
Tiene su domicilio social en La Casa de Cultura y 30 soci@s fundador@s. Se han aprobado los estatutos y el acta fundacional, que serán enviados para su inscripción en el registro de asociaciones de la JCyL.
Los objetivos son:
. Potenciar las fiestas y tradiciones populares de La Mata.
. Publicar una revista anual.
. Participar en el desfile de pendones de San Froilán, en León.
. Organizar jornadas culturales, exposiciones, actividades medioambientales, conciertos, bailes regionales, obras de teatro, talleres y cursos de formación, entre otros...

    No es una ruptura, en La Mata somos pocas personas y no caben rupturas, es un cambio de rumbo, con nuevos objetivos e ilusiones. 
No hace falta decir que es una asociación abierta a tod@s l@s matenses, l@s que están aquí y l@s que están lejos. Quién quiera ser soci@, es bienvenid@. Rogamos máxima difusión. Más información en el nuevo grupo de WhatsApp creado y en las redes sociales.

18 de agosto de 2024

Fiestas 2024 en La Mata

 

Grandes fiestas en honor a San Martín de Tours, en La Mata de Curueño, del 18 al 25 de agosto de 2024.












5 de agosto de 2024

Los secretos del duende alado, en La Mata

.          LOS SECRETOS DEL DUENDE ALADO

El jueves 8 de agosto, a las 20 horas, se proyectará en el salón de usos múltiples del Campamento JUMAVI  el documental 'Los secretos del duende alado' dirigido por nuestro vecino, el matense Hugo Robles Diez, profesor de zoología de la Universidad de Oviedo. Es un documental de divulgación científica, a través de los ojos de una especie de ave que mide la calidad de los bosques caducifolios europeos: el pico mediano, “el duende alado”.

Se trata de una mirada fresca y auténtica al estudio y conservación de los bosques mediante el seguimiento de un equipo de investigadores que, en su búsqueda del duende alado y su inmensa biodiversidad acompañante, han tenido que superar múltiples barreras para descubrir sus secretos.



1 de agosto de 2024

Vely, en el recuerdo

Mónica, hija de Vely, nos envía para su publicación, un texto y una foto de Vely para agradecer 🙏🏻a todos los vecinos de la Mata las muestras de cariño en estos momentos. Muchísimas gracias 🙏🏻 y un saludo enorme, nos dice.

La Mata un pueblo que nos une.

En nombre de Toño, Evelyn y en el mio queremos dar las gracias de todo corazón a todos los vecinos de la Mata por hacernos llegar de una forma u otra todas las muestras de cariño en estos difíciles momentos.

La Mata es casa, un paraiso que nos transmite paz, tranquilidad, un sitio lleno de buenos recuerdos de verano y ocupa un lugar muy especial en el corazon de toda la familia Pérez Robles.

Vely adoraba la Mata, alli era Feliz: pintando, leyendo el periódico, entretenida en su jardin, tomando el sol y de chachara con sus vecinos. 

Mil Gracias a todos los matenses por tanto cariño y, en especial, a Plácido por la liturgia a Vely.

14 de julio de 2024

In memoriam. Vely

Ha fallecido en Grado (Asturias), Vely. Persona muy afable y cariñosa, buena pintora de oleos, artista, madre y abuela, deja un gran vacio en La Mata de Curueño. Un abrazo a su esposo Toño, a sus hijas Mónica y Evelyn y a sus hermanos. D.E.P.
Vely posando en los años cincuenta del siglo pasado. Esta era una foto de la que se sentía muy orgullosa.
Vely con su hermana Carmina detrás, en una celebración.
 

6 de julio de 2024

Vísperas de San Fermín en La Mata

La piscina fluvial en el río Curueño ya está preparada para un refrescante baño.
 
Los participantes en el campamento JUMAVI han llegado y su bullicio anima el pueblo.
 
Y el atardecer nos deja un cielo espectacular.


2 de julio de 2024

In memoriam. León Saturnino, 101 años

León Saturnino, en el homenaje que recibió en 2003

El pasado mes de abril ha fallecido el matense León Saturnino Tascón Bayón, a los 101 años. Nos hemos enterado, tarde,  por una trabajadora de la residencia donde residía, pues en su habitación tenía la placa homenaje que le entregó el pueblo de La Mata de Curueño en agosto del año 2003.

Así glosó Miguel Fuertes aquel acto:

Ofrecemos hoy homenaje  a tres de los ocho nacidos en La Mata de Curueño hace 80 años. Son León Saturnino Tascón Bayón, Araceli Loreto Castro Sierra y Mª Consuelo Clemente Flórez; también a Mari Natividad Montoya Almarza,  la cual durante años ha pasado temporadas de verano entre nosotros y que siempre ha deseado participar en este acto. Hacemos, asimismo, memoria de quienes nacieron en 1923 y ya han fallecido: Ángel García López, Emilia Castro García, cuyo esposo Pedro e hijos, Antonio y Maru  nos acompañan durante el verano; y Conrado Bayón Bayón, hermano de Otilia, Adela y Sofía; también, para Benilde Bayón Bayón y Justa Robles Bayón.

A Saturnino, Araceli y Consuelo les une una misma circunstancia vital: muy de niños abandonaron con sus padres la casa natal y apenas si han vuelto a visitar el pueblo que les proporcionó la primera luz. Han sabido que el destino les ha unido a las gentes de generaciones que hoy representamos, como eslabones imprescindibles para que permanezca en el tiempo la cadena fuerte e imperecedera de La Mata. Por eso, veneramos su vida.

Saturnino trae aquí y ahora el recuerdo de los abuelos maternos, Narciso y Martina, moradores de la casa en la que vivieron hasta hace unos años Pura y Juan. Como el de su madre, Elvira, fallecida en 1992 a los 92 años, la cual fue referencia de hospitalidad en su casa de la calle Cid de León para muchos vecinos del pueblo que necesitaban hacer gestiones en la capital

Unos años de escuela y alguno de bachillerato en los maristas te sirvieron para la gran obra profesional de tu vida: desde los 15 años hasta la jubilación en 1988, como aprendiz, empleado, jefe de talleres y gerente de Cristalerías Rodríguez de León. Los empresarios, compañeros y muchos clientes te reconocieron en su día tus dotes de buen hacer y de responsabilidad.

Has sido también ejemplar en la otra gran obra de tu vida: desde el 6 de noviembre de 1948 en que te uniste a tu esposa Mª Ventura formando una familia a la que te has dedicado totalmente, como testimonian agradecidos y fieles tus hijos, Miguel y Eva, los nietos María, Carmen, Luis y Marta, así como otros familiares que han conocido tus desvelos.

Saturnino, como deseas, veneramos hoy contigo y con los presentes la memoria de tu madre Elvira que, entre otras facetas hermosas de su vida que bien conociste y admiraste con devoción filial, dedicó muchos de sus afanes a atender con afecto a vecinos de este pueblo. Acepta tú nuestro sincero agradecimiento para tu madre. Y también, rendimos admiración a tu vida de trabajador responsable y leal.


                                                                                    EL SEÑOR
              DON LEÓN SATURNINO TASCÓN BAYÓN

(VDO DE Dª MARIA VENTURA GARCÍA GUERRERO)Falleció en León, el día 26 de abril de 2024 a los 101 años de edad ,
habiendo recibido los Stos. Sacramentos y la B.A.
D.E.P.
Sus hijos: Luis Miguel, Mari Nieves, Eva María y Fernando; nietos: María y Miguel, Carmen, Luis y Laura, Marta y Patricio; biznietos: Álvaro, Mencía, Carmen, Alonso, Lorenzo, Gonzalo, Mencía y Marta; hermanos: Miguel Ángel y Rosi, Jose Luis y Blanca; sobrinos, primos y demás familia.

Ruegan oraciones por su alma y le comunican que se celebrarán EXEQUIAS Y MISA DE FUNERAL EL DÍA 27 DE ABRIL A LAS CINCO Y MEDIA DE LA TARDE EN LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA ANUNCIACIÓN.

Seguidamente se procederá a su inhumación en el cementerio de TROBAJO DEL CAMINO.
CAPILLA ARDIENTE: SALA 10- TANATORIO DE LEÓN (AVDA. PEREGRINOS, 14)