3 de mayo de 2022

Geología del Curueño. Era Primaria (hace más de 250 millones de años)

 Del capítulo sobre Geología del libro "La Mata de Curueño. Orígenes e historia de antier" extraemos unas nociones sobre como se ha formado este territorio durante millones de años:

En cuanto a la Estratigrafía, de muro a techo afloran en la zona las siguientes rocas, que vamos a ir viendo según su antigüedad:

Era Primaria o Paleozoico. (Hace 550 a 250 millones de años). Existía un único supercontinente, la Pangea. Los materiales del Paleozoico con todo el registro de la cordillera Cantábrica es de los más completos del mundo. De hecho, los primeros turistas de la montaña leonesa fueron geólogos alemanes, franceses, holandeses y españoles, fascinados por las rocas de la zona. En el Curueño, menos el Pérmico, está representado todo el Paleozoico. Y en Matallana de Torio se completa el Carbonífero.

La era Primaria presenta los siguientes periodos:

Cámbrico (550 a 495 millones de años). Constituido por:

Formación Herrería. Son los materiales más antiguos del Curueño. Son areniscas feldespáticas sedimentadas en ambiente costero que forman, entre otros, el  Pico Muelas, entre La Vecilla y Boñar; o el Pico Cueto, sobre Boñar. El nombre de la formación procede de un enclave cercano a  Remellán, por encima de Boñar.

Formación Láncara. Se encuentra en varios sitios del Curueño. Son una serie calizas rojas, grises y blancas y dolomías (al sustituirse el calcio por magnesio). Calizas rojas se encuentran junto al ayuntamiento de Valdepiélago y se utilizan para revestir casas y para suelos. La serie se repite por Tolibia de Abajo. En la curva de Valdepiélago, junto al río, había una antigua cantera, donde se observan los tres tipos de caliza.

Formación Oville. Predominan las areniscas intercaladas de pizarras verdes y de lutitas. Se han depositado en un medio somero. Oville es un pueblo cerca de Remellán.

Mapa geológico. Escala 1:50.000 - Boñar

Ordovícico (495 a 440 millones de años). En general, presenta asociaciones de pizarras y arenisca, pero sin calizas, ya que no había mar, sino un medio deltaico. Tiene pocos fósiles.

Formación  Barrios. Cuarcitas de color gris ruina. Forma un sinclinal en el pueblo de Valdorria, arroyo de Valdecésar, cascada de Nocedo, Peña Morquera y ruinas del castillo de Montuerto. Son las areniscas silíceas que se explotan en Valdecastillo (Boñar) para fabricar vidrio. Corresponde con la cuarcita armoricana  que forma el cabo Peñas en Asturias. El nombre viene de Barrios de Luna.

Silúrico (440 a 415 millones de años). Se sigue sin mar.

Formación  Formigoso. Son pizarras oscuras y delgados bancos de arenisca, que originan sobre el terreno niveles deprimidos en contraste con las cuarcitas más resistentes de la formación Barrios.

Formación San Pedro. Areniscas rojas ferruginosas;  pasando Las Caldas hay un canchal junto al río.

Devónico (415 a 355 millones de años). Tiene una amplia representación en la zona y una gran riqueza paleontológica.  Destaca:

Grupo La Vid. Constituido por pizarras pardas y bancos calcáreos formadas en un medio marino tranquilo;  presentan fósiles en la zona de baño de Montuerto,  en varios frentes de Aviados y también fósiles muy abundantes en Colle.

Sinclinal de Peña Galicia (al fondo, con calizas de Santa Lucía). visto desde Prado Llanos, con la cuarcita de Barrios de Peña Morquera (Peñas negras)

     Formación Santa Lucía. Calizas grisáceas sin fósiles o con restos de organismos arrecifales (corales y estromatopóridos). Se supone que fueron depositados en una plataforma marina situada en el margen septentrional de un antiguo continente situado en las proximidades del Ecuador.  Forma el sinclinal de Peña Galicia y el pico  Polvoreda o  Correcillas.

Formación Huergas. De naturaleza terrígena, formado por pizarras negras intercaladas con calizas y areniscas.

Carbonífero (355 a 300 millones de años). Durante este periodo se forman las capas de carbón y se produce la orogenia Varisca o Herciniana. Destaca:

Formación Alba. Son calizas nodulosas rojas, explotadas como caliza  griotte  en canteras de Majadas del Caserío (Valdeteja).

Formación Barcaliente. Calizas tableadas oscuras, que han originado las cuevas de Valporquero.


                                                En lo alto, Peña Valdorria y en primer término, cuarcitas de Barrios

Formación Valdeteja. Son calizas masivas y dolomías que forma las mayores alturas de la zona: Peña Valdorria, Cueto Ancino (huevo de Nocedo) y  Bodón. La formación Valdeteja se observa  bien junto a la carretera que une el río Curueño por Valdeteja y Valverdín con el río Torio. Antiguamente se conocía como caliza de montaña.

Formación San Emiliano. Presenta pizarras y calizas.

En el Namuriense (Carbonífero inferior) empezaron a producirse los primeros síntomas del ciclo orogénico herciniano o varisco, con diferenciaciones sedimentarias.

A continuación, durante el Westfaliense, se suceden los fenómenos que dieron lugar a la estructura fundamental de la cordillera, con el emplazamiento de los mantos, su plegamiento y fracturación. Estos procesos produjeron el levantamiento de la cordillera, que fue ya sometida a un proceso de erosión, cuyo resultado fue el depósito de los materiales detríticos que conformaron las cuencas carboníferas de Ciñera-Matallana y Sabero.

A la serie del Estefaniense pertenecen  los materiales que constituyen la cuenca minera Ciñera-Matallana. Se trata de una potente serie de conglomerados, areniscas, pizarras y capas de carbón, formadas en un medio sedimentario continental originadas en ambientes cambiantes, torrenciales, fluviales o lacustres.

La inexistencia de sedimentos comprendidos entre el Estefaniense y el Cretácico impide reconocer la historia geológica en este territorio entre 290 y 145 millones de años, pues no existen sedimentos del Pérmico, Triásico ni Jurásico.

23 de abril de 2022

Geología del Curueño. Orígenes.

 Del capítulo sobre Geología del libro "La Mata de Curueño. Orígenes e historia de antier" extraemos unas nociones sobre como se ha formado este territorio durante millones de años:

Tres ideas importantes de este capítulo: las rocas por encima de La Vecilla son más antiguas, con edades superiores a los 290 millones de años; los materiales de los montes por debajo de La Vecilla tienen entre 250 y 2 millones de años y  en la vega del río Curueño tienen menos de 2 millones de años.

Mucho antes de que el hombre existiese, durante millones de años la geología fue configurando estas tierras del Curueño. Si nos fijamos en el desmonte que hay junto al restaurante Las Colineras, a la entrada de La Mata, observamos materiales rojizos; en cambio, si miramos hacia el norte, las montañas por encima de La Vecilla presentan otros colores.

Desmonte junto al restaurante Las Colineras, en La Mata de Curueño

Desde el punto de vista geológico, La Mata de Curueño está situada en el dominio Alpino, en el borde norte de la cuenca del Duero, colmatada por materiales terciarios y cuaternarios continentales que se apoyan discordantes sobre el Paleozoico del borde sur de la cordillera Cantábrica. Es decir, en la Península Ibérica se distinguen dos grandes unidades geológicas: el macizo Ibérico y el dominio Alpino, y La Mata está casi a caballo  entre ellas.

El macizo Ibérico o dominio Hercínico está formado, en su mayor parte, por rocas precámbricas y paleozoicas, de edades superiores a los 290 millones de años, que muestran una estructura tectónica muy compleja, encontrándose intensamente plegados y fracturados. Son las rocas, mayoritariamente calizas, que vemos por encima de La Vecilla.

El dominio Alpino, en cambio. está constituido por rocas y sedimentos poco compactados, generados durante el Mesozoico y Terciario (aproximadamente entre 250 y 2 millones de años), presentan una naturaleza litológica más homogénea y una disposición estructural más simple, apareciendo prácticamente indeformados (horizontales). Son los materiales arcillosos de La Mata.

El límite entre  la zona Cantábrica y  la cuenca del Duero  es una línea que va desde  La Magdalena a Cistierna, pasando por La Robla, Matallana, La Vecilla y Boñar,   y que coincide, más o menos, con el trazado del tren FEVE y de la carretera CL-626 y que separa históricamente la Montaña de la Ribera.

Por eso las rocas son muy diferentes. En las proximidades de La Mata, pero en la zona Cantábrica, que corresponde a la montaña leonesa, por encima del trazado del tren, se encuentran las cuencas carboníferas de Ciñera-Matallana y de Sabero;  rocas calizas como las cuevas de Valporquero, Peña Valdorria (1.927 metros), que es el pico más alto que se ve desde el pueblo de La Mata y Polvoreda o Correcillas (2.007 metros), que es el pico más alto que se ve desde León; la piedra de Boñar que sirvió para realizar, entre otros edificios,  la catedral de León; explotación de silicatos  en Valdecastillo, que se utilizan en la vidriera de León;  las minas de talco de Lillo; así como fósiles marinos  en Matallana, La Losilla o Colle, que demuestra que dicha zona estuvo sumergida en el océano hace millones de años.

En cambio, en La Mata y  en la ribera del Curueño, en la Iberia arcillosa,  dentro de  la cuenca del Duero,  existen materiales terciarios recubiertos por mantos de conglomerados silíceos (depósito de cantos cuarcíticos mezclados con arcillas o arenas, que se extiende al pie de una cordillera y en el borde de una cuenca de sedimentación), que son los montes que  tenemos al este y oeste de La Mata y escalonados por materiales fluviales en llanura de inundación, mediante la erosión y los depósitos fluviales originados por el río Curueño, que corta perpendicularmente en dirección Norte-Sur.

Los materiales terciarios tienen una disposición tabular, es decir, prácticamente horizontales. El relleno endorreico de la cuenca se produjo en un medio continental, por materiales siliciclásticos, desde limos a conglomerados, que formaban sistemas aluviales coalescentes hacia el centro de la cuenca. El área madre se situaba en los rejuvenecidos relieves de los macizos paleozoicos de su margen.

Generalizando, se puede decir que la geología de un lugar es el resultado de tres sucesos que se superponen en el tiempo: 1) la génesis de las rocas, 2) su deformación por fuerzas geológicas y 3) el modelado al que son sometidas en la superficie terrestre o cerca de ella.

25 de marzo de 2022

¿Tendremos cigüeñines en La Mata?

 
Hace ya una decena de años que el viejo árbol donde estaba el nido de cigüeñas se cayó y desde entonces, algunos años, intentan formar un nuevo nido. ¿Será este el año? Ya veremos. Han escogido un sitio dentro del pueblo, por donde pasa a menudo la gente y se suelen asustar. 



 

Un día cualquiera en el monte de La Mata

 

El 15 de marzo la cámara de fototrampeo instalada en el monte de La Mata de Curueño captó el paso de distintos animales, aves y mamíferos, entre ellos los que aquí mostramos. 



Se siguen cortando choperas

En los dos últimos meses se han talando bastantes chopos en La Mata de Curueño lo que ha dejado paisajes  despejados que cuesta asimilar. Tal es el caso de la zona de Entrerríos, camino de la zona de baños, donde los bancos han quedado desprotegidos del sol. Habrá que esperar a que se replanten y crezcan los chopos.


 

15 de marzo de 2022

La calima en La Mata


El manto de polvo sahariano de la borrasca "Celia" también ha llegado a La Mata de Curueño y lo que parecía niebla era una calima que iba depositando arenillas marrones  y la puesta del sol parecía casi  apocalíptica. Ni los más viejos del pueblo recordaban algo parecido.

8 de marzo de 2022

Esta noche nevó en La Mata

 

Hoy 8 de marzo La Mata de Curueño se despertó con una nevadina que fue
desapareciendo a lo largo de la mañana



Fulgencio recuerda el Teleclub de La Mata

Teleclub de La Mata de Curueño, en 1969

Fulgencio Fernández publica un reportaje en La Nueva Crónica sobre los Teleclubs y hace referencia a La Mata de Curueño:

Los teleclubes fueron hace 50 años la gran novedad de muchos pueblos, el punto de reunión y donde tener una televisión para todos. Llegó su declive al haber teles en todos los hogares y hoy resurgen como la única posibilidad de tener un punto de encuentro en los pueblos más vacíos. 

De ese enorme baúl de los recuerdos que es el archivo de los 70 de Fernando Rubio asoma su cabeza un grupo de imágenes bajo el epígrafe de ‘Reunión de responsables de Teleclubes’ que en el año 1970 se celebraba en Barrios de Luna con la presencia de las primeras autoridades, como puede verse en las fotos. Y es que en aquel momento estos centros, integrados en la Red Nacional de Teleclubes, eran una de las grandes novedades de la vida comunal de los pueblos de la provincia y de la nación. Era la llegada de la televisión "para todos y con todos reunidos en torno a ella". Lo que seguramente no podían imaginar entonces es que la novedad pasaría de moda cuando la tele fue llegando a todos los hogares y ‘renacería’ como lo ha hecho, 50 años después, cuando aquellos teleclubs, que en muchos casos habían cerrado sus puertas, se han convertido en la gran esperanza para la vida comunal en numerosos pueblos de la provincia, los más despoblados, en los que cuando se cierra el teleclub, o las antiguas escuelas, ya no queda ninguna puerta abierta a todos, ya no queda un lugar para reunirse.
Vaya algún ejemplo. En una serie de reportajes por todos los puntos de la provincia para ver cómo pasaban la Navidad los lugares con más vida comunal eran aquellos en los que habían recuperado su teleclub y éste era el eje de su vida. Ejemplos como El Valle de las CasasSan Pedro de Valderaduey o Tejerina sirven de ejemplo pese a que en alguno de ellos no llegan a dos decenas de habitantes.
Reunión de jóvenes en el Teleclub de La Mata de Curueño, 1981

Fernando Rubio elige otro para su comentario otro teleclub ‘famoso’, el de La Mata de Curueño, otro lugar donde la rica actividad cultural tiene allí su centro de operaciones. Recuerda Rubio cómo “En 1969, siendo Juan Fernández presidente de la Junta vecinal, se elaboró una memoria para solicitar al Ministerio de Información y Turismo una televisión para el pueblo. La entregó el ministro Manuel Fraga Iribarne, el 10 de mayo de 1969, en el Parador de San Marcos de León, junto a otros treinta y un pueblos. Fueron a recogerla Lucinio y Antonio, que ya vivía en León. La trajeron a La Mata en el coche de línea. También enviaron libros, entre ellos la colección de Salvat. Así nació el Teleclub, donde los vecinos iban a reunirse, a ver la televisión y a jugar a las cartas. Era como una pequeña casa de cultura y un medio de comunicación social. Estaba donde está ahora, en el local de la escuela nueva".
Añade Rubio la anécdota que una de las primeras reuniones en torno a aquella tele fue "para ver la llegada del hombre a la luna". Se podría completar con una broma, la del típico vecino bromista que salió a la plaza, regresó al tele club y les informó: "Todo esto es mentira. Acabo de ir a mirar, que se ve la luna como pocas noches, y allí ni aterrizó ninguna nave espacial, ni se bajó ningún astronauta ni nada parecido".

En este ejemplo vemos la dinámica del nacimiento de aquellos teleclubs, a los que dio el régimen gran importancia de ahí que los entregaran autoridades del más alto rango —el ministro Fraga— o fueran a recogerlo al Gobierno Civil y es que, documenta Rubio: "La Red Nacional de Teleclubes nace después de un serio estudio sobre el uso de la televisión para dinamizar el mundo rural, partiendo de la experiencias en Francia y en Italia, realizado por un grupo de expertos y materializado en enero de 1965. El Grupo Gestas (Grupo de Estudio sobre las Técnicas Audiovisuales), dirigido por Jesús Moneo.
Los principios de autogestión y autofinanciación aparecen en el informe, para conseguir clubes sostenibles en el tiempo. La Red de Teleclubes llegó a tener 3000 clubs a comienzos de 1970".
De esos tres mil locales y televisiones un buen número de ellos estaban por todos los rincones de la provincia, fueron la gran novedad. Bajo su cobijo nacieron asociaciones culturales, se organizaron fiestas y se mantuvieron tradiciones, muchas vinculadas a la gastronomía, como las anuales comidas de las borregas o similares.
Hace unos días recordaba Manuel el de Ranedo la llegada de la máquina de cine el tele club, cómo reunía a todo el pueblo hasta el punto que, decía él, «aquello parecía un tenebrario».
Con el declive cerraron muchos de ellos pero en los últimos años se han convertido en la última esperanza de mantener la vida comunal en muchos pequeños pueblos, sin otro punto de reunión y sin vecinos suficientes para mantener un bar "al uso". Muchos se atienden por turnos de los vecinos, "como iban los pastores a las antiguas veceras", decían en Tejerina.
Tal vez por ello ha sido acogida con gozo la iniciativa del ILC de conceder subvenciones para el mantenimiento de estos locales cuando es el último que permanece abierto y, como se ha dicho, no se puede entender como un negocio sino como una necesidad.