17 de diciembre de 2011

La madre de todas las pastoradas

El padre dominico Jaime Rodríguez Lebrato localiza uno de los textos más antiguos y completos del teatro popular leonés: la versión data de 1890 y procede de Pardesivil .

Es conocida la existencia de un tipo de teatro popular y religioso del que prácticamente solo se tiene noticia en la actual provincia de León: hablamos de la pastorada, esa singular versión de la visita y adoración de los pastores al Niño Jesús en la que los protagonistas son gentes sencillas que dialogan entre ellas sobre la magnitud del suceso que acaba de tener lugar. Pero el estudio, investigación y sistemática recopilación de las pastoradas leonesas aún está en sus primeros balbuceos y no son muchos los pueblos, asociaciones culturales y grupos de teatro que deciden recuperar, hoy día, su representación.
Por eso la localización, por parte del dominico leonés Jaime Rodríguez Lebrato, de un muy completo texto que data de 1890 constituye un aporte importante al estudio de este teatro histórico. Se trata de la copia que hizo un tal Ezequiel Getino, ese año, en el pueblo de Pardesivil de Curueño. «Desconocemos la fecha del texto que fue copiado, si es que se trata de una copia de otro manuscrito, porque también podría tratarse de una especie de recopilación de textos de tradición oral», explica Rodríguez Lebrato, recordando además que ese año de 1890 le hace ser «anterior a otras pastoradas hoy muy valoradas y que tienen fechas de 1917 o 1923». Bajo la dirección de Ezequiel Getino, el texto en cuestión fue representado, en su día, en otros pueblos del valle como Sopeña y La Mata, además de en Pardesivil, donde vivía Getino.
«En los años cincuenta, quizá en 1957 —continúa Rodríguez Lebrato—, un maestro nacional de Astorga, Isidro Mielgo, tuvo el manuscrito en sus manos y lo copió a máquina. Y me ofreció una copia porque, entre otras cosas, don Isidro era amigo de casa y porque sabía que mi madre había hecho en Pardesivil (lugar de nacimiento de nuestro sacerdote) el personaje de la Virgen María en diversas representaciones».
Medio siglo después. Pasaron más de 50 años. El 19 de diciembre de 2010, la Basílica de la Virgen del Camino acogía el llamado ‘concierto extraordinario y estreno mundial de la pastorada leonesa’, dirigida por Miguel Manzano, uno de los compositores, musicólogos y conocedores de la tradición más respetados del país. Grabó 24 piezas populares navideñas en dos casetes bajo el patrocinio de la Diputación de León. Y en la presentación de los mismos decía: «El más antiguo de los documentos que nos sirvieron de base a la trascripción y a la interpretación de los cantares es un cuaderno encontrado en Barrillos de Curueño, que data de 1917».
Conocido este juicio, Rodríguez Lebrato inició la búsqueda del manuscrito original del valle del Curueño, el que dio origen a los demás. «Se me informó que una nieta de Ezequiel, Modesta Castro Getino, que vive en Algeciras, lo tenía». De forma muy gentil —que el padre dominico y periodista durante muchos años en Italia y España agradece de corazón—, esta descendiente posibilitó el escaneo completo de la obra por mediación del Instituto Leonés de Cultura y su inclusión en la web Biblioteca Digital Leonesa Saber.es, donde ya puede visitarse desde el pasado mes de agosto.
Una nueva pieza que añadir, así pues, al complejo y aún poco estudiado puzzle de la pastorada leonesa.
La portada del manuscrito está formada por las tapas o cubiertas de Nociones de Aritmética. Se trata de un libro de Matemáticas impreso en Astorga en 1910. Parece que Ezequiel Getino usó esas tapas para proteger y conservar su manuscrito, pues sus páginas tienen las mismas dimensiones». Así, la siguiente hoja ya dice: «Libro de Villancicos para uso de Ecequie1 Getino al cual se le da principio el día de Navidad del año de 1890». El manuscrito tiene 156 páginas.

2 comentarios:

MARIA LUISA dijo...

Interesantisimo. En Boñar (de donde soy natural) también la habia. Las 2 últimas representaciones fueron a finales de los 50 y ya en los 80 se intentó retomar con los niños y jóvenes y algo se consiguió. Todos estos años estoy viendo con impotencia como van desapareciendo los actores "originales" sin que podamos recuperar aquella maravilla de casi 30 personajes y una media docena de actos.
A principios de los 60 se hicieron representaciones en el Trianón de León basadas en La Pastorada de la Sobarriba con La coral isidoriana que dirigia D. Felipe Madaleno muy similar a la nuestra pero sin los Magos ni Herodes. Y a partir de entonces no tuve mas referencias.
Adelante con esta labor y a ver si conseguimos algo.
Un saludo

M. Amor dijo...

Mi padre recuerda a Ezequiel Getino, "el tío Ezequiel", un hombre ya mayor en la época de la guerra civil, que vivía en esa callecita que hay a mano izquierda, viniendo del río, más o menos frente a la casa de Socorro y Lorenzo.